Presupuesto conectado con obra
El trabajo no termina cuando sale el precio. Empieza cuando ese presupuesto se convierte en una obra que hay que controlar.
Antes de hablar de IA, ya estábamos peleando con presupuestos, partes, facturas, cobros, trabajadores y margen.
El problema no era hacer más obras. Era saber qué estaba pasando en cada una antes de que el margen se escapara.

Manu
GremIA
Operativa, reforma y control de margen.
Caso real
Del 12-18% de rendimiento neto a cerca del 30% en menos de 4 meses.
No fue magia. Fue medir obra, cobros, gastos y partes de forma constante. Eso es lo que GremIA intenta poner delante cada día.
Por qué existe
Se controla cuando presupuesto, obra, factura, parte, cobro y margen hablan entre sí. Si cada cosa vive en un sitio distinto, el gerente acaba haciendo de pegamento.
El trabajo no termina cuando sale el precio. Empieza cuando ese presupuesto se convierte en una obra que hay que controlar.
Una factura suelta no dice nada. Una factura dentro de su obra te dice si estás ganando dinero o perdiéndolo.
No basta con saber quién trabajó. Hay que saber dónde, cuánto, con qué coste y qué queda pendiente.
El problema no es descubrir el margen al final. Es verlo mientras todavía puedes corregir.
La idea
Una demo ayuda, pero la decisión aparece cuando ves una obra real, un presupuesto real, una factura real y el margen delante.
Por eso la prueba está pensada para meter datos rápido: empresa, obra, presupuesto con IA y factura. En cuanto eso encaja, ya no estás mirando software. Estás viendo tu operativa.